LOGINElena es más que una simple mortal y algunas criaturas la quieren muerta...otras la mantendrán con vida.Yellowknife Canadá es una ciudad donde los sobrenaturales abundan. Las almas de seres de todo el universo convergen debido a una puerta dimensional. Algunos humanos, vampiros y demonios se unirán a Elena en su lucha por equilibrar las cosas, acabando con el líder de las criaturas sobrenaturales. El amor aparece por ahí, sin embargo quienes la aman no son humanos y deben lograr que ella sea inmortal para que esté a salvo. Los Príncipes del Inframundo «Asmodeus principalmente» vigilan atentamente a quien instruye a Elena sobre lo relacionado a ese otro mundo, pues les preocupa que sea un alma oscura que en lugar de ayudar a Elena, acabe destruyéndola.Precuela de Los Príncipes del Inframundo 1
View MoreCon Alas rojas como la sangre, Asmodeus es uno de los demonios más fuertes. Con su compañera a su lado, vive preocupado de que sus enemigos lleguen a ella. Y ahora, después de la ejecución de Rafael y del ascenso al trono de su primo Grogan, muchos de los ángeles han decidido abandonar el cielo y unirse a Gabriel para acabar con los Príncipes del Inframundo.Tienen nuevos aliados dispuestos a luchar con ellos pero los arcángeles no son enemigos sencillos a vencer. Normal 0
Unos meses después fueron llamados a presentarse ante los líderes. Debían tomar una decisión importante, Giorgio había sido liberado de su castigo dejando de ser un Pfathraz pero el resto debía ser encerrado de nuevo. Los líderes habían preparado todo pero no sabían cómo hacerlo, también les comunicaron que Agnes estaba muriendo y pedía ver a Elena. Durante los traslados de almas a manos de los Pfathraz resultó herida. Le pidió a Elena ser quien tomara su alma y absorbiera parte de su esencia. No mucha pero si la suficiente para heredar su poder.
Pietro, Vlad, Gabriel e Isabelle salieron primero. Hubiesen preferido que uno de ellos viajase con George, Joseph y Elena pero la energía que tenían al estar con ella era como un faro en la oscuridad y debían pasar casi desapercibidos. Pronto estaban en una especie de túnel, miles de luces danzaban a su alrededor, de un momento a otro fueron sacudidos por algo parecido a la turbulencia en los aviones. Elena pudo notar el esfuerzo que hacían ambos para no soltarse, las venas en sus brazos estaban a punto de reventar. Se aferró a Joseph, quien parecía resistir más, no podía a&nt
—Tengo Frio. Joseph salió de la habitación mientras Pietro se hacía un corte en el cuello y la acercaba al tiempo que la abrazaba. Elena sentía el alivio llegar poco a poco. —Lo siento amor, ya casi termino. Algunos segundos después el cambio fue intenso. La ayudó a quitarse la ropa que estaba empapada por el sudor generado por las altas temperatura que tuvo. Luego la envolvió en las sabanas y se acostó a s