INICIAR SESIÓNRoss Harper y Mila Kalinski no podían ser mas diferentes; Ross era arrogante, Mila era pura dulzura, Ross era controlador, Mila llevaba toda su vida dejándose llevar, Ross era engreído, Mila era delicada, Ross era tremendamente atractivo, Mila, bueno Mila era Mila, Ross era asquerosamente rico y Mila estaba becada. Francamente no podían ser mas diferentes, sin embargo, por casualidades del destino Ross acabo enamorándose de ella.
Ver másRossLlevaba toda la tarde con los chicos hablando sobre lo que haríamos esta noche y poniéndonos al día de lo que no nos habíamos contado durante el verano. Hablábamos de vacaciones, chicas, fiestas y el tiempo que pasamos deseando volver a Saddle. Como siempre Chase alardeaba de sus conquistas y los demás lo escuchaban atentos al sentirse impresionados sobre como Murray conseguía meterse bajo tantas faldas. Ellos decían que era por su dinero, más yo sabía que era por el carisma y la labia de Chase, y lo sabía, porque le había enseñado yo
MilaDespués del para nada agradable encuentro que había tenido con aquel engendro esculpido por los dioses, decidí que me ducharía y arreglaría antes de ir a la fraternidad.Algo que me daba bastante palo, y se me hacía algo extraño, era no poder llevar ningún detalle o dulce para los chicos, puesto que la tía Amber me había dicho siempre que era lo correcto, y
RossDespués de mi llegada a Saddle solo pasé a saludar a Louis y a los chicos para acercarme a la nueva habitación en la que estaría este año. Iba caminando al edificio E, cuando me percaté de que aun no había tenido el placer de conocer a Mila, y es que todos los chicos hablaban maravillas de la preciosa morena de piel trigueña y ojos verdes que tan amable se había mostrado con todos.
MilaLlevaba dos días en Saddle y durante ese tiempo había estado saliendo a conocer mas la universidad. Francamente no sabía porque este lugar no estaba catalogado como un condado independiente, por Dios ¡Era enorme! El primer día que salí a ver cosas por mi cuenta casi que no llego a la hora de comida acordada, menos mal que Louis y yo después de aquel encontronazo que tuvimos decidimos enterrar el hacha de guerra, porque la verdad es que habría sido una cruz comer con alguien en total silencio.