Un mes después...Este mes que llevaba trabajando en la Mansión Constan había sido una tortura, me había sentido como una verdadera Cenicienta. Como era la empleada nueva, cada vez que alguien se ausentaba tenía que cubrirlo yo, ahí aprovechaban mis carceleras para mandarme a hacer los trabajos más difíciles. Janet y la Condesa: Lady Susan, habían hecho de mí su diversión personal. Está última era la prometida del príncipe y por eso era así de malvada, era una chica muy bella de ojos claros y pelo negro, pero la belleza era solo externa porque por dentro era una víbora que lo único que tenía de lady era el título.Por suerte no solo tenía enemigos, sino que también había ganado amigos como la señora Sofía, la señora Esther, Judith, Elsa y Antonia; ellas eran como un descanso para mí. Judith y Antonia, eran unas locas de la vida y me hacían reír con sus innumerables anécdotas, Elsa era algo más callada, pero aún así nos llevábamos muy bien.—Deborah, el camión que n
Последнее обновление : 2020-10-30 Читайте больше