LOGINKeimas creció creyendo que era un huérfano de los barrios bajos de Papúa Nueva Guinea en Oceanía. La persona que lo abandonó en el fin del mundo fue tan cruel, que lo dejó en un orfanato en medio de la lluvia sin ningún tipo de comida cuando apenas era un bebé, creció imaginando que su familia no lo quería y que era una escoria por ser un conejo híbrido, algo que por muchos años trató de ocultarlo. Hasta que llegó él, rey del mundo ante los ojos de las personas. El padre Daniel el cual doblegó a todos a su antojo y de la misma forma los manejó, sin escrúpulos a la hora de desaparecer a las personas que le estorbaban en su camino. No era un padre cualquiera, no era un Dios o un santo, era el mismo diablo en carne y hueso, dicen que las personas tienen a su alma gemela en alguna parte del mundo, Keimas no cree que eso sea verdad.
View MoreCapítulo 9Keimas salió de la casa, y miró hacia el jardín en donde estaban sus hijos jugando con varios balones. El sol estaba en su mejor apogeo, por lo que Daniel había construido un pequeño fuerte para cuando ellos desearan descansar. Habían pasado casi cinco años desde que dio a luz sus bebés, y desde que conoció al demonio que atormenta sus días y noches. Para su buena suerte, éste había estado la mayor parte del día en la iglesia durante las últimas dos semanas con motivo de que eran las festividades y que se debían de hacer la nueva reconstrucción que él estaba pagando. Su vida sólo se debía a estar en esa casa, ahora le temía el tener que salir y no conocer nada de lo que hay allí afuera.— ¡Papá, Keimas ! — Thomas llegó con una pequeña rana — Te la regalo...— No, a papá no le gustan esas cosas — dijo Ethan, dándole un golpe en la cabeza — Aquí tienes una flor como tú.— Eso es muy lindo detalle, amor — tomó la flor — Dejaremos
Capítulo 8Después de mi boda con Daniel pasaron meses estando tranquilos en nuestra nueva casa, la cual era enorme. Salía muy poco de ésta, pero no me molestaba porque me entretenía con Gideon como mi vecino y de vez en cuando me quedaba solo con mi hijo. Años más tarde, quedé en cinta de mis gemelos Noah y Nathan, estaba realmente feliz porque Jedward tendría compañía.Pero no fue como planeaba. No pude decirle que estaba embarazado hasta el tercer mes. Por el simple hecho de desear salir de la casa, ya tenía un golpe en el rostro. No era que no deseara salir de ese sitio, sino que no podía hacerlo. En más de una ocasión busqué algún pasadizo para salir, pero era imposible encontrarlos si Daniel tenía cámaras por todos lados.Creía que diciéndole que estaba embarazado las cosas cambiarían, pero no fue así. La única violación que tuve estando embarazado fue en mi sexto mes, en donde pensábamos que sólo era un bebé y no dos, esa noche fui secuestrado
Capítulo 7Unas semanas más tarde, Keimas estaba sentado en la gran ventana de esa habitación, estaba seguro de que en cualquier momento buscaría la manera de tirarse por ese sitio y morir, ya estaba harto de todo. Ahora su vientre que anteriormente estaba plano, se notaba.Daniel no había encontrado la navaja, sus noches eran las más largas de su vida, se despertaba y tenía que pedirle permiso a Daniel para que lo dejara ir al baño, con su vigilancia porque éste no lo dejaba ir solo.Salía muy pocas veces de la habitación, y cuando lo hacía era cuando el mayor llegaba a la casa y se encerraba en su estudio, permitiéndole salir al menos una vez a la semana al jardín. No tenía la más remota idea de que se trataba la vida oculta del mayor, sólo sabía que eran negocios ilegales.— Amor — ni siquiera miró hacia la puerta cuando Daniel entró a la habitación a la misma hora de siempre — Te traje algo que debes de ver, y también espero que termines d
Capítulo 6ActualidadUn chico de ojos verdes claros, estaba siendo embestido por alguien que nunca se imaginó que fuera capaz de hacer algo como eso con él. Sus pequeñas manos se aferraban lo más que podían al barandal que estaba en una de las ventanas de la última planta de la iglesia. El pequeño pueblo estaba iluminado por los grandes faroles que el demonio que estaba abusando de él había regalado.Todos pensaban que era un Dios, un Ángel mandado por los dioses o que simplemente era alguien que había llegado para ayudar a las personas sin ningún tipo de beneficio o de recompensa por hacerlo.El menor sabía qué clase de persona era, quien era el causante de su insomnio por las noches y que sus días fueran los más dolorosos que alguna vez imaginó. Con cada toque sentía que era destruido de a poco. Sus ojos ya no mostraban el brillo que siempre lo caracterizó ante los demás.Pudo respirar en paz cuando ya no lo tenía cerca, su cuerpo estaba