LOGINZaid nació con cualidades físicas que le llevaron de a poco a cambiar su forma de ser, siendo algo que no le gustaba. Nada del otro mundo, sin prestar atención de que en verdad era un niño que nació con Hermafroditismo en su cuerpo, y que también es un híbrido. Tiene cuatro hermanos, tres mujeres que decidieron irse a otro lado, para explorar nuevas cosas y oportunidades. Quedando solamente él y su hermano Alex, quien también es un híbrido. Apenas son unos adolescentes que desean terminar la escuela con buen pie, y que mejor forma que hacer las pasantías en lugares y personas diferentes. Mientras que Alex se la pasa metido durante tres meses en un hospital, donde conoce a un doctor que pondrá su mundo de cabeza, llamado Mikhail Black. Y su hermano Zaid, decide pasar esos tres meses, trabajando con Bruno Black. Sus horarios son escasos, es hacer todo mientras están en la escuela o esperar un año más para ir a la universidad. Chicos que nacieron siendo especiales para sus padres y que ahora ambos están destinados a espera de lo que vida les prepara.
View MoreCapítulo 10Alex se marchó del hospital desde que tuvo la oportunidad de hacerlo, no volvió el resto de la semana, se reportó enfermo. Le valía un pepino el no tener la nota que necesitaba, no le importaba que la novia de Mikhail no saliese del hospital... estaba mintiendo miserablemente, porque llamaba tres veces en las tardes para saber si el mayor estaba solo, pero le daban la misma respuesta.Por otro lado, Mikhail no podía negar que extrañaba que el menor no anduviese de promiscuo a su alrededor. Había tenido el sexo con su prometida, pero no en el consultorio como lo había hecho con Alex, no sabía cómo explicarlo, pero extrañaba al niño pervertido. En ese momento había quedado con su hermano otra vez, pero ésta vez en un club más "privado" aunque eso último lo dudaba.Alex y Zaid se preparaban para su gran noche como futuros graduados, el menor de los híbridos miraba a su hermano colocar ropa de sus hermanas en una bolsa, pero lo que más le daba má
Capítulo 9— ¿A quién le diste tu virginidad, Zaid? — La voz de su padre Lucas, le hizo dar un salto sobre la cama — ¿Tu hermano tuvo que ver en eso?— ¿Qué estás diciendo, mamá? — se sentó en la cama, completamente nervioso.— El sábado cuando llegamos tus padres y yo olías muy fuerte ab una fragancia masculina en todo tu cuerpo y más aun a sexo recién hecho — se cruzó de brazos — Soy un hibrido igual que ti, Zaid, no te confundas.— En verdad...— La ropa que está en el cesto de ropa no es tuya y tampoco de Alex — se colocó frente al menos, aun manteniendo su posición — No me mientas, Zaid — dijo, quitando un poco la seriedad en su voz — La ropa olía a semen y créeme que conozco muy bien ese olor.— ¿Si digo que si te enojas? — jugó con sus dedos.— ¿Por qué tendría que hacerlo?— Es que no recuerdo muy bien cómo fue que perdí mi virginidad, mamá — Lucas se sentó a su lado en cuanto escuchó eso — Esa ropa la trajo Al
Capítulo 8Bruno pasaba las yemas de sus dedos por la espalda del chico de forma distraída, sabía que éste estaba a nada por quedarse dormida encima de él, pero debía de sacarlo de su ensueño. El chico era de sus esos que cumplían las reglas al pie de la letra, y eso era algo que le gustaba y que haría lo que fuese para quitar eso de él.Era oscuro, aunque en esa época del año las cosas cambiaban, no podía ser más de las siete de la noche, lo único que cubría sus cuerpos era una sábana de seda fina, y estaba sobre el cuerpo de Zaid. No podía creer que había conseguido más de lo que esperaba de ese chico, pensó que quizás éste se negaría, pero por lo que había visto el chico quería con demasía su teléfono por las fotos que había en él.El cabe
Capítulo 8Bruno pasaba las yemas de sus dedos por la espalda del chico de forma distraída, sabía que éste estaba a nada por quedarse dormida encima de él, pero debía de sacarlo de su ensueño. El chico era de sus esos que cumplían las reglas al pie de la letra, y eso era algo que le gustaba y que haría lo que fuese para quitar eso de él.Era oscuro, aunque en esa época del año las cosas cambiaban, no podía ser más de las siete de la noche, lo único que cubría sus cuerpos era una sábana de seda fina, y estaba sobre el cuerpo de Zaid. No podía creer que había conseguido más de lo que esperaba de ese chico, pensó que quizás éste se negaría, pero por lo que había visto el chico quería con demasía su teléfono por las fotos que había en él.El cabe