Masuk
Estaba mirando con mucha desconfianza a su maestro de geografía, no se le daba bien esa materia como las demás. No podía seguir pensado otra cosa que no sea la propuesta que Jeremy le había hecho hace el día de ayer.
—D-Daddy... — gimió el niño, metiendo una de las fresas con miel a la boca.
Nadia podía percibir la mirada inquieta de sus padres sobre él, algo no andaba bien. Más aun la mirada que sus tíos le habían dado hace un rato era suficiente para darse cuenta de que tendría una larga charla con sus padres.
Miraba con nerviosismo el reloj de su padre en la muñeca. Tenía el tiempo contado los minutos cada vez que podía. Movía su pie derecho de arriba hacia abajo y de derecha a izquierda, estaba consciente de que lo estaban mirando con preocupación.— ¿Estás bien, cari&n
Nadia tenías los ojos como platos salidos de órbitas con lo que estaba viendo, era imposible que otro hombre pudiera tener hijos.Se acercó a ellos con pasos lentos hasta que observó al pequeño en brazos de su tío.
Sentía como su cuerpo comenzaba a reaccionar con las pastillas que había mandado a comprar en la farmacia con una señora a la cual le tuvo que pagar una buena cantidad de dinero para eso.Ahora estaba de camino a su salón de clases con las hormonas por donde sea. No podía decirle a n