LOGINUna chiquillo que nació con problemas en las cuerdas bucales encuentra su peor pesadilla al iniciar su último año en la secundaria. Pensaba que todo sería diferente, al menos al principio lo fue. Tenía uno que otro amigo, algunas veces se burlaban de él porque solo podía oír y no hablar. Su director es la única persona que sabe el porqué de un momento a otro perdió cualquier brillo en sus ojos que alguna vez tuvo. Todo en su vida se basaba en señas y la escritura y que gracias a la falta de la voz se había concentrado en dibujar. Un día como cualquier otro sólo pudo guardar silencio, no porque no supiera hablar sino porque no podía hacer o decir nada.
View MoreEstaba mirando con mucha desconfianza a su maestro de geografía, no se le daba bien esa materia como las demás. No podía seguir pensado otra cosa que no sea la propuesta que Jeremy le había hecho hace el día de ayer.
—D-Daddy... — gimió el niño, metiendo una de las fresas con miel a la boca.
Nadia podía percibir la mirada inquieta de sus padres sobre él, algo no andaba bien. Más aun la mirada que sus tíos le habían dado hace un rato era suficiente para darse cuenta de que tendría una larga charla con sus padres.
Miraba con nerviosismo el reloj de su padre en la muñeca. Tenía el tiempo contado los minutos cada vez que podía. Movía su pie derecho de arriba hacia abajo y de derecha a izquierda, estaba consciente de que lo estaban mirando con preocupación.— ¿Estás bien, cari&n