Carl Russin era tanto cruel como arrogante y ser citado por el mismísimo Giuseppe Conti, para hacer negocios juntos, era la mejor oportunidad de su vida. —Bienvenido Carl.—Es un gusto. La verdad me interesa muchísimo esta sociedad.—Busco mercado para unas jovencitas, de entre 12 y 14 años. Las traemos de algunos países de Centro y Sur América. —Usted sabe lo que es bueno.—Hay algunas de ellas que están a nuestra disposición para este fin de semana. Tenemos un yate en las afueras, con seis de esas niñas.—Me pone loco siquiera imaginarlo.&mda
Last Updated : 2020-09-27 Read more