Al mismo tiempo que aquello sucedía en casa de Emily, en la casa de su vecino, Carlos Aragón las cosas no iban bien. Carlos no quería acercarse a ver a su vecina. Malditos humanos egoístas que querían lucrar con él. Si pudiera matarlos a todos…Estaba resignado a que la nueva humana le cobraría tanto dinero por el agua, que sus animales morirían. Junto a él estaba Manuel su capataz.—Jefe, ¿por qué no va a averiguar de una vez cuánto pide por el agua la nueva vecina?—Al mal paso...—Bueno jefe, al rato ella no sea mala persona y le cobre barato.—Charlie el jefe de policía, me ha dicho que se ve que es una buena persona. Le dije que ya le tenía engatusado y me ha acusado de estar prejuz
Última actualización : 2020-10-17 Leer más