La mente de Dante estaba ocupada por muchos planes: venganza, viajes, negocios, ocuparse de An.La mente de la joven solo pensaba en aquellas pupilas azules, que desde hacía un par de años se habían adueñado de sus pensamientos.Posó su mano sobre el frio cristal de la ventana y suspiró. Él estaba cerca, incluso su corazón podía sentir lo cerca que estaba. Anhelaba verlo, olerlo, besarlo. Incluso temía no volver a escuchar su dulce voz.—¿Vas a quedarte allí todo el día?An volvió su mirada hacia Dante, estaba calmada, y a la vez asumiendo que ese hombre que tenía delante de ella; era su marido.—¿Tienes hambre?Asintió.Dante se colocó su chaqueta mientras la miraba. No dudaba de la confesión que le había hecho la noche anterior, pero sabía que la mente de An, tramaba algo.—Ni se ocurra pensar en ello —se anticipó a decir. —Ni creas que porque te haya consolado, significa que también entiendo lo que sientes por Max.Frunció los la
Last Updated : 2020-11-04 Read more