Me volví una sinvergüenza como Valentino e hice de cuenta que no me dijeron nada y que no hice nada terrible. Me sentí fatal haciéndolo, pero el fingir le dio tranquilidad, no mencionaron de nuevo el tema, esa semana debería ser de diversión familia, aparentemente. Jamás pensé que toda la familia Barreto asistiría, ¡Ay me sentí como un gusano! En la avioneta subieron Catalina, su hermano Felipe, su esposa y sus dos hijos, luego Octavio y su esposa María cistina y luego nosotros. No dije nada, solo sonreí como idiota durante los minutos de vuelo hasta llegar a nuestro destino, el Archipiélago de San Bernardo. Desembarcamos en Cartagena, donde tomaríamos un yate hacia el archipiélago de San Bernardo.Los chicos felices riendo y hablando con la familia Barreto, no es que me incomod
Last Updated : 2020-11-16 Read more