Daniel y Keimas tenían tres años de haberse casado, ambos estaban más felices que nunca. Keimas había aceptado el que Daniel sea uno de los mafiosos que controlaba dos continentes completos, pero que jamás descuidaba a su familia. Daniel no podía pedir más; tenía a su bebé y a su hijo con él. Pero como siempre, hay una incógnita en esta historia y son los secretos que Daniel le guarda a Keimas antes y durante su matrimonio. — Tal vez jamás me amaste y solo fui tu maldita obsesión — Keimas Hamilton. Todos tenemos secretos, unos peores que otros. Sólo que no decimos nuestros secretos para no herir a las personas que amamos.
Huling Na-update : 2020-11-15 Magbasa pa