INICIAR SESIÓNRespira, respira, respira me repito mentalmente. Lo veo a través del espejo que tiene una gran sonrisa. ¡Ay Dios mio! esa sonrisa que tiene y no solo es la sonrisa es todo el.
— ¿Que te pasa? — digo quitándome las manos de encima.
— Tranquila — alza las manos. Me giro para cruzarme de brazos. Esperando su explicación.
— Tenia una buena vista — resopla. Abro mi boca dispuesta a decirle un par de groserías. Pero se escuchan a unas personas que van a ingresar al baño.
— Tenemos que escondernos — dice para ingresarnos a uno de los baños. Su cuerpo es muy grande en comparación al mio y por eso el lugar se ve estrecho.
— Déjame salir — elevo la voz pero me pone su mano. Intento gritar pero no funciona. Con la mirada me pide que haga silencio.
— ¿Donde se habrá metido Vincent ? — escuchamos la voz chillona de la mujer. Sonrió para mis adentros es mi oportunidad para que esa mujer se lo lleve y me deje tranquila.
— Lo llamaste a su celular — dice otra voz. Lo miro seria cuando siento una mano por mis piernas. Desgraciado.
— Si pero sale apagado — exclama. Muerdo muy fuerte la palma de su mano. Hace un gemido de dolor aprovecho eso para abrir la puerta pero me logra abrazar. La mujeres se terminan de ir.
— Te dolió — digo con fingida preocupación. Se le dibuja una media sonrisa.
— Me hubiese encantado en otro lugar — me dice bajando la mirada y noto la carpa de circo que tiene en sus pantalones.
— Cerdo asquerosa de mierda, que es lo que quieres — forcejeo molesta porque el es mucho mas fuerte que yo.
— En primer lugar tu nombre, si te gusto lo que te envié y por ultimo acepta el café — Me suelta
— Si te digo me vas a dejar en paz — asiente.
— Sofia Samaniego, acepto ir por ese café y ahora me vas a explicar como sabes el numero de mi habitación — pongo las manos en mi cadera.
— Sofia,bonito nombre me gusta, en la tarde ingresaste al mismo elevador pero no te diste cuenta porque estabas muy atenta en tu celular y te segui hasta tu habitación — respondió. Arrugo mi nariz debería estar mas atenta.
— Lo mismo digo nena alguien te podría hacer algo malo y tu ni cuentas — otra vez pensé en voz alta.
— Bueno me podrías dejar ir estoy cansada y quiero dormir — junte mis manos e hice un puchero. Su vista se fue a mis labios.
— Y si te voy a dejar — dice nervioso rascando su cuello.
— No, ando con mis amigas y me voy con ellas — sonreí y el me devolvió la sonrisa.
— Me conformare con irte a ver a mañana a las nueve — dice y pasa sus manos por mi mejilla, me sonroje de inmediato.
— A las nueve sera — respondo mirando hacia otro lado. Acercó sus labios a mi oído para susurrar.
— Espero que te pongas mas hermosa de lo que eres — se aleja un poco para besar mi mejilla.
Trago saliva, mis manos comenzaron a sudar.
— Adiós — corrí hacia la salida del baño y me encuentro con la mirada perversa de Amelia.
— Hubo diversión en el baño — dice y me hago la desentendida, Ella tiene fija la mirada hacia los baños. Vincent saliendo con una sonrisa.
— No es lo que crees — me rió nerviosa.
— Si tu lo dices — murmuran, cambio de tema.
— Creo que deberíamos irnos — me paso la mano por mi rostro. Nadia niega con su cabeza y le baila a Austin el pobre parece asustado.
— Ya se conocieron — lo señalo a los tres.
— Si me pregunto el porque no salias del baño pero ahora ya sabemos — Amelia continua molestando.
— Bueno ya deberíamos irnos chicas las llevo al hotel — dice Austin y aceptamos.
Noto que Vincent se encuentra en la segunda planta y su mirada esta fija en la mano de Austin que toma mi cintura. Una mujer se le acerca con la intención de besarle pero mueve el rostro.
Nos encaminamos hacia la salida.
veo a Vincent en la segunda planta está parado en el barandal, otra mujer se le acerca con la intención de besarlo pero mueve el rostro, se separa de ella y camina hacia las escaleras, apresuro el paso, el frio golpea mi rostro, se detiene un taxi camino hacia ellos pero siento que alguien toma mi mano y me voltea. Afuera del local Austin nos guía a su auto cuando estoy por subir un grito me hace voltear.
- Nos vemos en el hotel, Sofía - exclama Vincent sonriente y se despide con la mano.
—Se te quito el hambre— dice, nos encontramos en un mcdonalds, asiento y sigo comiendo.Después de la cena que fue en un lujoso restaurante, todo muy bonito pero la comida no me lleno, soy una hambrienta.
Sus labios tenían el sabor delcapuccino,no tardo en seguirle el beso.En el momento que pego sus labios contra los míos, mi cuerpo se encendió de pasión sonaraclichepero eso es lo que sentí, sigo disfrutando del beso no quería dejar de hacerlo. Pero tengo que parar no quiero ilusionarme con este hombre.
Bajé de inmediato a la entrada del edificio donde vivimos, Austin está recargado en su auto, sonríe.—Estas preciosa.—Gracias.
1Semanas DespuésDespués de media hora me subo al auto, Amelia y Nadia me miran con curiosidad.
— Muy cansado este día — digo cerrando la puerta del auto, toda la mañana y tarde nos hemos pasado buscando departamento. Los padres de Amelia decidieron en comprar un departamento para que las tres podamos vivir tranquilas sin pensar en que al final del mes se tiene que pagar el alquiler. En fin quiero ducharme y comer.— ¿Como les fueron?— nos pregunta Roberto.
Observo como la lluvia cae sobre el vidrio del auto al fin nos encontramos en Londres, estamos cansadas por el viaje pero vamos a ir al hospital para ver como siguen Sr. Collins y Sra. Brown.Llegamos y buscamos a las dos hijas de Abigail y Robert, las encontramos y Amelia corre a abrazarlas.&m