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CAPÍTULO 25. FINAL

Autor: Jeda Clavo
last update Fecha de publicación: 2020-11-11 08:31:01

Cuando Valentino escuchó las palabras del inspector su dolor fue en aumento, sintió que perdía el aliento y que le faltaba aire, sentía que se ahogaba, se obligó a respirar haciéndolo profundamente, tratando de captar el mayor aire y con una voz de angustia expresó —Eso no puede ser verdad, Macarena no pudo haber estado embarazada— al momento recordó la vez que habían tenido sexo sin protección, él le había comprado la pastilla del día después para que se la tomara, también le había dicho duras palabras diciendo que preferiría no tener ningún hijo que tenerlo con ella, no veía ningún mérito por los cuales sus genes debían reproducirse, la llamó traidora, desvergonzada. Cada recuerdo era más doloroso, no dejaba de pensar en cómo se sintió ella, lo que no se explicaba es ¿Por qué no se defendió? ¿Por qué se declaró culpable?

Esas preguntas las hizo en voz alta sin darse cuenta y enseguida Matías se le acercó y le dijo—Se culpó porque estaba segura de tú odio, si no la condenaban, tú no ibas a descansar hasta hacernos la vida imposible a todos, se culpó para protegernos a nosotros, así era ella, era capaz de dar la vida por quienes amaba. 

« Por eso entregó las llaves, la clave de acceso a la oficina, por eso terminó contigo diciéndote todas esas cosas, que no te amaba, que solo iba tras tu dinero y le dabas asco, porque la llamaron, la amenazaron que si no los ayudaba, nos matarían a nosotros y a ti, debía lograr alejarte de ella. Al principio ella aceptó participar en el engaño para protegee que Meredith no lo hiciera, pero al darse cuenta como eras tú, se quiso retratar, pero fue muy tarde porque no la dejaron.

»También yo participe en el asalto, porque me amenazaron con hacerle daño a ella. Esa es la verdad Valentino, mi hermana siempre te amo, cuando te conoció volvió a sonreír, lograste derrumbar el muro de indiferencia que había construido alrededor de su corazón para protegerse.

Al escuchar eso, Valentino cayó al suelo privado en llanto, lloraba por Macarena la única mujer que había amado pero que había destruido irremediablemente, por su hijo no nacido, porque no supo darse cuenta a tiempo del amor que ella sentía por él, ella no era la traidora que creyó, ni la mala mujer que había pensado, la habían amenazado.

Cada insultó creyéndola culpable que le propinó, su mente se encargaba de recordárselo inclementemente, quería morir, no quería vivir sin ella, pero sabía que se merecía la soledad y el olvido, no tenía derecho a vivir la vida y disfrutar de lo que le había privado a ella. En ese momento tomó una decisión, participaría en las exequias de Macarena, le brindaría ayuda a sus hermanos, para que no estuvieran desprotegidos, eso siempre la preocupó. 

Ella los amaba profundamente, nadie pudo haber demostrado tanto amor por alguien que desprenderse de sus miedos, de sus sueños para proteger a sus seres queridos, a Macarena no le importó sacrificarse por ellos, esa era la verdadera esencia de ella, darlo todo sin esperar compensación.

Aunque los hermanos de Macarena y el inspector no toleraban su presencia, el no se alejó en ningún momento, les entregaron el cuerpo de Macarena en una urna sellada, por el estado del cuerpo, la velaron solo por un par de horas en la misma capilla del cementerio, se acercaron algunos vecinos y compañeros de la universidad incluso del trabajo.

Valentino se sentó alejado de todos, mientras no dejada de llorar y recordarla. Tomó su celular y empezó a ver las fotos de ella durante su viaje, habían sido tan felices, si hubiese sabido lo que les esperaba a su regreso, se hubiese quedado por allá. ¡Oh mi Rena! Luego de dos horas, Matías, Meredith, el inspector Oropeza y él cargaron el féretro de Macarena hasta llevarlo al sitio donde iban a sepultarla, mientras su hermana Melody y Rita le cantaban una canción

Yo te extrañaré

tenlo por seguro

fueron tantos bellos y malos momentos

que vivimos juntos.

los detalles las pequeñas cosas

lo que parecía no importante

son las que más invaden mi mente

al recordarte.

Uhhhh! ojala pudiera devolver el tiempo

para verte de nuevo

para darte un abrazo

y nunca soltarte

mas comprendo que llego tu tiempo

que Dios te ha llamado

para estar a su lado

así él lo quisooo

pero yo nunca penseee

que doliera tantoooo

Ya no llores por mí

yo estoy en un lugar

(lleno de luz)

donde existe paz

donde no hay maldad

donde puedo descansar.

No llores por mi

estan bello aquí

(con calma iré)

quiero que seas feliz

que te vaya bien

y cuando

te toque partir

espero verte aquí

Yo te extrañaré

tenlo por seguro

cómo pensar que la vida

puede terminar

en un segundo

la vida es polvo

puede esparcirse

en un momento

nada trajiste

nada te llevas

solo lo que había dentro

Yo te extrañaré!

Todos lloraban incluso las voces de Melody y Rita se quebraron varias veces, Matías se tiró encima de la tumba, pidiéndole perdón a su hermana, —Yo fui el culpable, nunca debí convencerte para que te hicieras pasar por Vanessa, tú no querías y yo te orillé a hacerlo, nunca me lo voy a perdonar.

Se quedó mirando a Valentino, se le encimó golpeándolo y llorando mientras que éste último no dejaba de llorar—¡Maldito! una y millones de veces maldito Valentino, yo jamás me perdonaré por haberla llevado a formar parte de una absurda venganza, pero espero que tú nunca tengas paz, que tu conciencia te martirice día y noche, pensando en ella y en lo que le hiciste. 

«Tú también la apuñalaste con tu trato, tu burla, tu inclemencia, eres tan homicida como la criminal que le arrancó la vida, espero que vivas con ese peso, nunca encontraras quien te amé como lo hizo mi hermana y ¿sabes qué? nunca jamás hubieses podido tener una hija tan maravillosa como la que ella te hubiese dado.

Valentino lo miraba triste, con lágrimas en los ojos.

 »si porque era una niña, mi Rena estaba embarazada de una hermosa princesa. Espero que todo esto te haga feliz, al fin fue lo que le repetiste en el tribunal, que no descansarías hasta destruirla, allí está, ¡ve allí tu obra!, está como querías y como siempre esperaste.

Valentino seguía llorando con su corazón destrozado, lo que no entendían los hermanos de Rena, es que él jamás se perdonaría lo que le había hecho a Macarena, cuanto quisiera que todo esto se tratara de una pesadilla, de un mal sueño, él merecía lo peor, no era digno de respirar, de vivir, sentía que nunca se repondría de ese golpe, sería un muerto en vida, jamás la olvidaría, ella viviría en sus recuerdos, en su mente, pensaría en ella cada mañana, de todos y cada día de los días que le quedaran por vivir. 

Decidió apartarse de todo, se convertiría en un ermitaño, jamás volvería a sonreír, sus recuerdos serían su compañía y la tristeza su amiga, porque con ella se había llevado todo, no le quedaba nada, su corazón se secaría porque nunca volvería amar, sus labios no pronunciarían mas palabras de amor, porque en ese mismo momento Valentino Luciano Pagliuca Olivero, estaba siendo enterrado con Macarena Melissa Mendoza Abal.

Al día siguiente fue a la oficina, toda la noche habían sido de recuerdos, se fue a su apartamento y entró a la habitación de huésped donde ella se había quedado y estaban sus cosas, tomó una blusa de ella y se quedó oliéndola, mientras las lágrimas no dejaban rodar por sus mejillas. Luego, revisó el expediente que originó todo ese enredo, y allí descubrió algo, que lo hizo llamar inmediatamente a Miguel, para darle instrucciones.

En ese momento, cuando estaba entrando a la empresa todos lo miraban con pena, ya sabían la verdad de lo que había pasado, en la prensa publicaron lo que había sucedido, el nombre de Macarena había quedado limpio, aunque también aparecía que había sido asesinada apuñalada y que esperaba un bebé al momento de su muerte. Al entrar a su despacho, lo primero que hizo fue redactar su renuncia. 

Su hermano permanecía a su lado, incluso había ido con él al apartamento, lo acompañaba a todos lados, no había querido separarse de él, Valentino casando de que lo siguiera expresó molesto—No te preocupes Gian Paul, no me quitaré la vida, me merezco una vida larga y llena de sufrimientos por haber acabado con mi muñeca, el peso de mi conciencia me debe martirizar todos los días de mi vida, no debo tener paz, la muerte es un castigo demasiado noble para mí.

«El abogado me redactó ya unos documentos, allí te transfiero todos mis bienes a ti y a los hermanos de Macarena, está en proceso la compra de la casa que ellos tenían en la Lagunita Country Club. Llamé a Miguel para darle unas instrucciones sobre la muerte de la mamá de Macarena.

—¿Qué estás diciendo? El hecho de que Gian Paúl haya intentado lo que hizo con Macarena, no significa que haya provocado la muerte de la madre. No te dejes enceguecer por el dolor.

—No te preocupes, se que el maldito de tu gemelo no tuvo nada que ver con la muerte de la madre de Macarena— espetó con odio—.Me refiero a que en el informe aparece que los frenos no le habían respondido al momento de ella accionarlos, eso había causado alarma pero fue anoche que lo leí detalladamente. Mandé a Miguel a conversar con el agente que llevaba el caso, tengo la leve sospecha que alteraron los frenos, lo cual significaría que estamos en presencia de un homicidio, lo que se traduce en que alguien la quería muerta, solo queda averiguar la identidad de esa persona. No descansaré hasta descubrir la verdad, se lo debo a Macarena.

Pasaron dos semanas, habían llegado al fondo del asunto y el responsable era Thomas Borges, había hecho negocios fraudulentos, robándole la fortuna a los Mendoza Abal, aparte de ello se pudo descubrir que había sido el responsable de manipular los frenos de la señora Melinda, todo porque ella había mandado hacer una auditoría, porque sospechaba de los malos manejos que estaba ejecutando ese hombre en sus empresas.

Valentino se citó con el inspector Oropeza y Matías, les entregó las pruebas para que accionaran. También le dio los documentos donde le cedía parte de sus bienes, Matías no los aceptó e incluso se alteró y le preguntó —¿Crees que la vida de mi hermana vale esto? ¿Quieres acallar a tu conciencia? Pues por mi parte no lo podrás hacer, no te lo permitiré.

—No trato de acallar mi conciencia, solo aspiro a actuar bien, quiero resolver todas las cosas que le preocupaban a ella—expresó con voz conmovida—se cuanto los amaba, y la intranquilizaba el futuro sobre todo de Melody, por favor acéptalo por ella. Toma por lo menos el dinero en efectivo y la casa como parte del resarcimiento de daños a ella.

—¿Tanto te cuesta decir su nombre que la llamas ella? —interrogó con molestia Matías.

—Si, me duele profundamente pronunciar su nombre, mi herida cada día que pasa se profundiza más, la tengo gangrenada, sabes es como un cáncer que me va corroyendo cada célula de mi piel, sé que este dolor acabará conmigo, tarde o temprano lo hará. Dejé y renuncié a todo, ya me despedí de mi padre, de mi hermano, no quiero saber nada del mundo exterior, voy a encerrarme en algún lugar y allí voy a esperar mi fin para algún día reunirme con ella y con mi hija—Valentino ni siquiera trataba de controlar sus lágrimas, no le importaba que todos lo vieran, ya no le importaba el mundo, solo podía sentir esa tristeza que lo ahogaba y los recuerdos de la mujer que amaba.

«Adiós, tal vez volvamos a vernos o a lo mejor nunca lo hagamos, pero quiero que nunca dudes Matías que ella, Macarena, era la mujer de mi vida, la perdí por la rabia, por enojo, por imbécil por creerme perfectamente imbatible, y más justo que la justicia. Solo soy un pobre e ignorante mortal. No sabes cuánto quisiera que la vida me diera otra oportunidad, para aprovechar con ella cada instante, amarla profundamente y sin reservas. Pero la verdad es amarga y cruel sus consecuencias, tendré que vivir con ello. ¡Adiós!

Se volteó para continuar y él inspector Oropeza lo llamó —Valentino, dicen que “La noche es más oscura justo antes del amanecer” ¡Suerte! — Él hombre se quedó observando, el rostro de Valentino, era impresionante los cambios que había dado en su aspecto en dos semanas, su rostro enjuto, reflejaba una profunda tristeza, incluso había bajado de peso y se había dejado crecer la barba, tal vez nadie podría ser el mismo después de eso, sin embargo todos y cada uno tendrían que pagar el precio de la decisión que habían tomado, esperaba que él pudiera asumir las consecuencias de las suyas.

Vieron a Valentino alejarse, como si cargara todo el peso del mundo en sus hombros, con paso lento se desplazaba hacía su carro, por ello era necesario que la gente midiera las consecuencias de sus actos, porque tu propia conciencia era el peor verdugo a la hora de juzgarte.

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