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CAPÍTULO 16. AMENAZADA

Author: Jeda Clavo
last update publish date: 2020-11-11 08:14:37

Valentino se despertó, y observó a Macarena que aún dormía, tenía enredada sus piernas con las de él, impidiendo su movilidad, y su cabeza recostada de manera apacible en su pecho, su cabello caía como cascada en su torso, tenía su boca entreabierta, invitando a besarla. Sus labios esbozaron una leve sonrisa, había pasado la noche más espectacular de su vida, en la madrugada se habían vuelto a entregar sin reservas, mejor que la primera vez porque había sido más pausado, más consciente de cada beso, caricia, roce, su chica resultó ser muy apasionada, sensible aunque buscaba esconderse en una máscara de indiferencia, pero ya él se había dado cuenta que lo hacía para no ser lastimada.

Intentó moverla un poco pero ella se aferró más a él mientras daba un suave quejido, ya eran las siete de la mañana debía levantarse para revisar y dar respuestas a unos correos electrónicos, antes de que salieran, pero no quería despertarla aún, la noche había sido agotadora y no habían dormido casi, quería que ella repusiera fuerzas para el día que les esperaba, tenía prevista llevarla a una excursión a las playas vírgenes del Rosario, Barú, Cholón y playa blanca, había contratado un vehículo que los recogería a las nueve y media.

Besó la frente de Macarena y cuidadosamente fue liberándose de su agarré tratando de no despertarla, hasta que después de diez minutos logró su objetivo.

Al levantarse extendió la vista a su chica, tenía la sabana enredada a su cintura, por lo cual no le cubría ni sus senos que estaban descubiertos, ni sus partes inferiores, estaba acostada de medio lado, cerró los ojos para evitar esa tentación que permanecía extendida de manera provocativa en su cama, no pudo eludir la excitación que surgió, manifestándose en el incontrolable e inoportuno levantamiento de su amigo, pero eso no fue nada, Rena decidió moverse en ese preciso instante y al voltearse quedado expuesta frente a él, totalmente desnuda. Tomó una sabana y la cubrió, besando su frente, se colocó un short, pidió a la habitación un servicio de café, y se puso a trabajar en las cosas que tenía pendiente.

Luego de hora y media había terminado de leer, respindió los correos y envió otros con instrucciones a diferentes departamentos de la empresa, revisó también los contratos que suscribiría en Ecuador. Luego se levantó y se dirigió a la habitación, Macarena aún seguía durmiendo, tomó el teléfono pidió el desayuno para que se lo subieran a la habitación y después fue a despertarla, tomó una hebra de su cabello y empezó a delinear con ella las facciones de su cara, ella al sentir el cosquilleo en su nariz, la movió lo que a él le causó mucha gracia, repitió la caricia y ella levantó la mano para apartar el objeto extraño que le ocasionaba cosquillas, al sentir que golpeó una mano abrió los ojos, lo vio allí, hermoso, sin camisa, su cabello despeinado, sintió una fuerte emoción que se reflejó en su estómago y un cosquilleo por su piel, se movió un poco, recordó que estaba desnuda bajo la sabana, la tomó con fuerza para cubrirse, él se le acercó y la besó en la boca —Buen día, perezosa, ya son las dos de la tarde y no te has levantado—le dijo bromeando.

Macarena abrió los ojos sorprendida, no podía creer que había dormido tanto, ella nunca había hecho eso y menos después de la muerte de su madre. Se levantó de la cama sosteniéndose muy bien las sabanas y exclamando—¡No puede ser!, que vergüenza, lo siento Valentino, se que tenías planes, me hubieses despertado antes—se cubrió el rostro de lo apenada que se sentía, hasta que lo escuchó soltando una carcajada, lo miró extrañada hasta que le dijo—Estoy de broma. Son las ocho y media de la mañana, ya pedí el desayuno, lo suben en un par de minutos y a las nueve de la mañana nos viene a buscar un carro para ir al paseo.

Luego que desayunaron, se bañaron y vistieron estuvieron a la hora pautada en el lobby del hotel, cuando llegó el vehículo con un chofer, se sentaron en el asiento trasero y partieron a su destino, luego de una hora de recorrido llegaron a la ciudad costera de Barú.

Al llegar abordaron una lancha rápida que había alquilado Valentino, que los llevó a Playa Blanca, punto culminante de una extensión de arenas blancas como el polvo, donde disfrutaron de unos exquisitos mariscos a la orilla de la playa y luego fueron a pasear en Jet Ski o moto acuática. Después, se fueron a bucear durante aproximadamente una hora alrededor de los arrecifes de coral, gracias a las aguas claras presentes en el lugar, pudieron observar la increíble vida coralina, apenas a pocos metros de profundidad, vieron la gran pluralidad de esponjas marinas, peces de diversos colores, barcos hundidos y paredes. Ambos se sorprendieron del hermoso paraíso tropical que pudieron apreciar, Macarena, estaba maravillada, era realmente estimulante ver a primera vista lo complejo que era el mundo marino.

Cuando terminaron de bucear, Valentino la abrazó y la besó, juntos caminaron a un pequeño local donde comieron frutas tropicales, mangos, piñas, granadillas, naranjas, lechosa, él le daba de comer con el cubierto, y cada cierto tiempo, la besaba. Así pasaron una media hora, hasta que continuaron a Cholón donde fueron a la fiesta del agua y visitaron Playa Azul, se tomaron unos cócteles mientras escuchaban música y bailaban sumergidos hasta la cintura en las cristalinas aguas del Mar Caribe.

Pasaron todo el día divirtiéndose, hasta las seis de la tarde que retornaron a su hotel en Cartagena. Estaban agotados de la travesía, sin embargo, al llegar al hotel no pudieron evitar entregarse a todo el amor y la pasión que los consumía, la tensión sexual entre ellos ya era intolerable producto de todo el roce y coqueteo que habían vivido durante el día, por eso apenas entraron, se besaron con una necesidad apremiante, se desnudaron con rapidez, pero ésta vez fue Macarena quien recorrió cada parte del cuerpo de Valentino, haciéndolo enloquecer del deseo, ella recorrió con su lengua su grueso y erguido miembro, lo saboreó, lo succionó hasta que sintió su salada esencia en su paladar, pero él la detuvo para evitar correrse en su boca y sin pérdida de tiempo se introdujo en ella, comenzaron a bailar a un ritmo creado por ellos dos, con sus propios pasos, a un son que iba marcando Valentino con cada entrada y salida del cuerpo de Macarena, primero con acoples suaves que fueron intensificándose a medida que los sentidos fueron impregnándose embriagadoramente de esas inspiradores emociones, que les permitieron descubrir la más sublime y dulce experiencia, que no podía ser resultado sino solo del amor que corría como estimulante a la pasión, se entregaron sin murallas, sin complicaciones, sin artilugios, solo eran ellos dos libres, puros, genuinos, transparentes, sin límites, navegando en un profundo mar de excitación, que los envolvió en grandes y profundas olas que se desplazaban indeteniblemente en su interior, a medida que sus cuerpos sudorosos se movían al unísono, haciéndolos vivir satisfactoriamente y de manera simultánea el punto culminante de su éxtasis, quedando ambos agotados uno en brazos del otro, tratándose de recuperarse del momento intenso que habían experimentado, hasta quedarse ambos profundamente dormidos.

Caracas—Venezuela

Perla se había quedado dormida llorando, estaba desbastada, nunca había visto esa faceta de su padre, es cierto que no había estado bien que ella metiera a Matías a su habitación y menos que hicieran lo que estaban haciendo cuando él entró, para un padre o una madre no debe ser una escena agradable, pero creía que su reacción hacía Matías había estado exagerada, no era justo que lo acusaran de violación cuando ella había participado gustosamente en lo que estaban haciendo, si era justa ella fue quien lo incitó a hacerlo, y la forma en que lo habían golpeado había sido un acto criminal —¿Cómo estará? ¿Qué le estarían haciendo? Oh Matías ¡por Dios! todo fue mi culpa, no debí tentar al destino trayéndote a ésta casa— ¿Te habrán detenido por una mentira? Y si decía la verdad pondría su vida en peligro. No era justo, ellos se amaban, desde la primera vez que lo vio en las instalaciones de Perle Fine quedó prendado de él, al principio fue solo una atracción, pero a partir que empezaron a frecuentarse, a salir, a conversar, a conocer de sus gustos e intereses, se enamoraron. Ellos habían pensado, que su relación afectaría a Macarena, si Valentino descubría que habia ingresado como infiltrada de Perle Fine y ahora resulta que quienes estaban en un gran problema era ellos.

Al levantarse se bañó y se puso una bata, pudo percibir el par de morado que se le estaban haciendo en los brazos, ella era muy blanca y hasta el más leve contacto la marcaba, su padre había sido un salvaje, y más enfurecido se había puesto porque un par de días antes le había dicho que la haría coincidir con Valentino Pagliuca y quería que ella lo sedujera hasta enloquecerlo para que se enamorará de ella, estaba loco su padre si creía que ese hombre era manipulable, si todo el mundo en su círculo social decía que Valentino era un Iceberg, incluso cuando tenía aquella novia oportunista, pero luego de eso se había vuelto peor, no creía que hubiese mujer que pudiera lograr derretir ese témpano.

Se puso a pensar en la persona que había contratado a Matías para infiltrarse en las empresa Pagliuca y su corazón se negaba a pensar que su padre era capaz de jugar sucio, pero su mente no lo absolvía, menos si tomaba en cuenta lo que había pasado en las últimas horas, se daba cuenta que no conocía bien a su padre, había sido una ingenua al creer que no eran sus métodos. Ahora, debía hacer algo para salir de allí y averiguar lo que estaba pasando con Matías, tenía que ayudarlo, no podía permitir que le hicieran daño, se moriría si le pasaba algo.

************************

Matías estaba encerrado en un sótano, desconocía el lugar, después que había aceptado colaborar con Jacques Fleury, lo habían sacado de la casa y montando en un vehículo, le habían cubierto el rostro, y allí estaba no lo habían liberado porque temían que él los denunciara con los Pagliuca, iba a participar en un asalto a los laboratorios, se sentía impotente, estaba en un gran lío, pero jamás se imaginó que ésta gente eran unos criminales, el remordimiento lo atormentaba ¿Por qué metí a mi hermana en esto? ¡Oh Dios! no quiero que nada le pase por favor, si les pasaba algo como iban a quedar Melody y Meredith, ella jamás tendría el temple de Macarena, para cuidarla, se pasaba las manos por la cabeza, había sido un hombre estúpido y lo peor fue que su hermana se lo advirtió, le dijo primero que no se metieran en eso, que no valía la pena, meterse en un espionaje industrial, si los descubrían podían ir preso, y él obsesionado con la venganza la había arrastrado a esa situación. También le dijo que debían cuidarse porque el padre de Perla jamás permitiría una relación entre ellos.

Él aceptaba el enojo contra él por parte del padre de Perla, porque no era para menos, pero el maltrato del cual fue objeto su novia, más el chantaje y esa canallada, eso era de lo más bajo. 

El asalto lo llevarían a cabo el día domingo, mientras tendría que esperar el resultado de lo que iban a hacer y de allí dependía su libertad y la tranquilidad de su hermana. En cuanto a Perla su padre le prohibió acercársele, de hacerlo tomaría represalia en contra de ella y de sus hermanas. Ese hombre era realmente malvado.

Guayaquil—Ecuador

Valentino y Macarena habían llegado al Aeropuerto Internacional José Joaquín de Olmedo, proveniente de Cartagena luego de dos horas de vuelo. Se dirigieron al Hotel Resort Guayaquil, de la red de hoteles Sebastini, se hospedaron en una suite de una extraordinaria belleza y comodidad, decorada en colores blanco, dorado y beige, con gimnasio privado, una gran sala de estar con una elegancia clásica, una amplia oficina, despensa con área de servicio, una mesa con capacidad para ocho personas, dos habitaciones con baño completo de mármol, y griferías doradas con baño de vapor, sauna y bidé, cada una y un tocador para visita. Aunque decidieron compartir una habitación, les encantaba estar juntos y no querían separarse.

Valentino estaba en la amplia oficina, la reunión sería en horas de la tarde, pero tenía una gran preocupación por el lanzamiento de la línea renacer, eso representaba uno de los proyectos de gran envergadura de la cosmética sobretodo porque era la línea con la que esperaban darle apertura al mercado estadounidense, sin embargo, tenía desde que llegó una intranquilidad que lo agobiaba, llamó al jefe del laboratorio directamente sin hablar con el gerente del departamento de ingeniería y le dijo — ¿Cómo está ingeniero Jesús? Por favor preste atención a las instrucciones que voy a darle, son absolutamente confidenciales, quiero que las maneje directamente Usted con su personal de extrema confianza. No quiero que le notifique ni siquiera a su jefe inmediato. ¿Entendido?

—Perfectamente claro licenciado Pagliuca—A lo que Valentino le dio instrucciones precisas sobre las fórmulas y los productos que se presentarían en menos de dos semanas, no quería equivocaciones, necesitaba tomar previsiones, porque tenía una corazonada y cuando él las tenía siempre les prestaba atención, por eso había llegado tan lejos.

Luego de la conversación quedó aliviado, no había nada que temer. Se prepararon, pasaron la tarde con el presidente y ejecutivo de la empresa con quien contrarían, la reunión había sido un éxito y a diferencia de lo que había pasado en Colombia, ya habían revisado perfectamente el contrato, solo tenían unas dudas respecto a algunas clausulas, por lo que concluyeron antes de lo previsto.

Sacó a Macarena a conocer ciertos sitios turísticos de la ciudad, como el malecón, el Barrio Santa Ana, todo el recorrido lo hicieron caminando mientras conversaban tomados de la mano, — ¿Cuándo nos iremos le preguntó Macarena?

— Pasado mañana iremos a Montevideo, pero haremos escalas en Lima, Santiago de Chile y de allí si iríamos a Montevideo. Pero mañana nos vamos a Quito ¿Qué quieres conocer?

—Quiero conocer el Cotopaxi, siempre me ha llamado la atención, pero no he podido visitarlo.

Se pararon un momento y él la atrajo hacia sí, la abrazó y empezó a darle pequeños besos—Y si te llevo a ser un recorrido a caballo ¿Te gustaría?

—Contigo iría al fin del mundo si me invitas—pronunció con una sonrisa. Macarena había cambiado mucho desde que había estado con él, expresaba más sus sentimientos y ella lo sabía y por eso le dijo—Gracias Valentino por recordarme lo que es vivir, enseñarme nuevamente amar, por todos estos momentos que han valido la pena y que me han mostrado que hasta después de la noche más oscura, siempre sale el sol. ¡Te amo!

—Las gracias debo dártelas a ti, por mostrarme la verdadera cara del amor, devolviste la esperanza a mi vida, la llenaste de color e ilusiones renovadas, me diste un motivo para creer, para volver amar, y me siento en la gloria, nunca creí que la felicidad tuviera nombre de mujer y eres tú Macarena. También te amo—expresó y la tomó por el rostro, empezó a besarla, ambos respondieron con pasión sin prestar atención a la gente que los miraba al pasar.

Al día siguiente viajaron a Quito, se hospedaron en el hotel cinco estrellas Plaza Grande Hotel, ubicado en la Plaza Central de Quito, el mismo se caracteriza por un diseño arquitectónico colonial, en una suite de lujo, con una decoración elegante con elementos de madera oscura y tonos tierra marrones, baño de mármol, bañera de hidromasaje y una zona de salón separada con sofá. La suite de una sola habitación. El centro histórico de Quito, era realmente hermoso, te retrotraía a la época de la colonia, sus hermosas calles alojando una gran diversidad de arte pictórico y escultórico, principalmente de carácter religioso inspirado en diversas escuela. Era considerado el mejor conjunto histórico mejor conservado de América Latina, además de que desde septiembre de 1978, fue declarado primer patrimonio cultural de la humanidad, sin embargo, su recorrido de la ciudad fue somero, porque ya habían realizado otros planes.

Una hora posterior a su llegada, los buscó el vehículo que habían contratado para llevarlos desde Quito al Parque Nacional Cotopaxi, donde llegaron después de hora y media de viaje. De inmediato iniciaron un recorrido a caballo desde el rancho la Alegría, ubicado en el mismo parque, pudiendo observar en su travesía las hermosas praderas, la variedad de aves como el águila andina, curiquingue, las gaviotas, la kilico, entre otros. Cabalgaron más allá de las rocas masivas de Rumiñahui, en las hermosas llanuras cerca del Cotopaxi, luego en las ruinas incas de Salitre y sus fortalezas Pucara.

También vieron a las chagras en sus caballos con su eufórico galope, ellos domesticaron los toros salvajes y produjeron la cultura de los páramos, un universo aparte que se desarrolla en esas grandes latitudes.

Mientras tanto, Valentino Y Macarena, no perdían oportunidad de fotografiarse juntos o separados, buscando captar las expresiones y los momentos más espectaculares del recorrido, para no solo guardar esos buenos recuerdos en sus pensamientosx sino en algo tangible como las extraordinarias fotografías que se tomaron.

Al día siguiente, partieron a Montevideo, donde luego de dos escalas en Lima y Santiago de Chile para surtir de combustible el jet. Se hospedaron en el hotel cinco estrellas Hyatt Centric Montevideo, ubicado en el barrio Pocitos, boulevard de Montevideo, a quinientos metros del World Trade Center de Montevideo, en una suite de una habitación de aproximadamente cien metros cuadrados y una pequeña sala de estar, con aire acondicionado, decorada en marrón, beige y blanco, con muebles modernos, de un gusto exquisito. un baño de mármol decorado en color beige y negro.

El hotel cuenta con instalaciones de negocios, por ello se ubicaron en una de las salas de negocio donde se reunieron con sus futuros socios, llevando satisfactoriamente el proceso de contratación. Por lo cual habían logrado los objetivos que se habían propuesto con el viaje.

Después de ello, aprovecharon para recorrer las principales atracciones de la ciudad fueron a la Plaza de independencia, la más importante de la ciudad, visitaron el monumento y mausoleo del General José Gervasio Artigas, fueron al Palacio de Salvo, el teatro Solis, la ciudad vieja, la puerta de la ciudadela, la antigua puerta de la muralla que protegía la ciudad en la época colonial.

Al día siguiente regresaron a Caracas, realizando tres escalas en su recorrido, arribaron en horas de la tarde al Aeropuerto, realizaron todos los controles de migración correspondiente, luego se trasladaron al hangar privado, donde los estaba esperando el piloto, pero Valentino decidió pilotear el mismo de vuelta y sentó a Macarena a su lado, le dio un recorrido por la ciudad de Caracas la llamada ciudad de la eterna primavera por su agradable clima, a una altura de novecientos metros cuadrado sobre el nivel del mar, su nombre se lo debe de la tribu que habitaba el valle de los Caracas, uno de los valles costeros contiguos a la actual ciudad. En su recorrido divisaron el majestuoso Ávila que destacaba imponente como guardián de la ciudad, una montaña de 2600 metros, observaron una gran diversidad de paisajes que acogen a una variedad de vida, grandes edificios que formidablemente destacaban con sus más de cien metros de altura. Valentino mientras le hacía el recorrido le dijo—¿Sabías que Caracas es considerada la "Manhattan sudamericana" por la altura y la cantidad de rascacielos que posee?

—No lo sabía—le dijo ella.

—Pues sí, es la tercera ciudad de Latinoamérica con más edificios superada por Ciudad de Panamá y Ciudad de México.

Después del recorrido aterrizaron en el helipuerto del edificio donde vivía Valentino, al bajar y llegar a su apartamento, Macarena arregló sus cosas para irse y él la detuvo —No te vayas, por favor quédate.

—Lo siento, pero no puedo, debo ir a ver a mis hermanos, son más de diez días sin verlos—le dijo con un puchero.

—Está bien te llevo pero mañana te buscó para que salgamos a pasear al cine, invita a tus hermanas.

Macarena titubeó por un momento, sin embargo, luego pensó que si esa relación iba a establecerse seriamente era necesario empezar a mostrar la verdad—Esta bien, me llamas para ponernos de acuerdo.

Valentino la llevó, la dejó fuera del edificio, espero que abriera la puerta y se marchó, al Macarena subir las escaleras, encontró a Rita y a sus hermanas en un mar de lágrimas, Matías tenía más de seis días desaparecidos, inmediatamente empezó a llamarlo a su celular, a llamar ciertos conocidos de él  pero desconocían su paradero. Hasta que recibió una llamada de un número privado, que no se reflejaba en la pantalla, lo atendió de inmediato —¿Macarena Melissa Mendoza Abal?—preguntaron.

—Si soy yo, dígame—le pareció extraño que alguien dijera su nombre completo.

—Tenemos a su hermano. No puede ni llamar, ni ir a la policía, tampoco puede pedirle ayuda a nadie, ni siquiera piense en decirle a su jefe el motivo por el cual usted ingresó allí. Debe hacer exactamente lo que le vamos a indicar si quiere a su hermano y Valentino con vida, y si quiere evitar que le pase algo a Meredith o Melody.¿Está entendiendo?

Macarena sintió las piernas temblar y por primera vez después de más de tres años se quebró, su coraza de hielo se había roto y su voz salió desesperada—¡Haré lo que ustedes digan! no acudiré a nadie pero por favor no dañen a mi hermano, ni a mis hermanas, ni a Valentino. ¿Qué quieren que haga?

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