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CAPÍTULO 20. ARRIESGÁNDOSE

Author: Jeda Clavo
last update publish date: 2020-11-11 08:25:29

Matías se había levantado temprano y se dirigía a la casa de Perla, había tratado de contactarla por correo, telefónicamente y no había podido dar con ella, incluso había llamado a su mejor amiga de la universidad Marbella, y no la había visto, no había ido el día anterior a clases, todos los intentos de ubicarla habían sido infructuosos, por lo cual decidió disfrazarse para poder ingresar a su casa y poder verla.

Estaba decidiendo que disfraz se pondría, para ingresar a la casa de los Fleur, cuando tocaron a puerta y sin esperar la voz de entrada ingresó Meredith y le dijo—¿Qué estás haciendo?

—Estoy escogiendo un disfraz, aunque estoy indeciso—comentó Matías.

—¿Vas para alguna fiesta de disfraces? —Interrogó Meredith.

—Noo. Voy a ingresar a la casa de Jacques Fleurys.

—¡Estás loco! ¿Quieres que te maten? No puedes entrar a esa casa Matías, si te descubren serás hombre muerto—le dijo su hermana tratando de persuadirlo—ya Macarena no está con nosotros, si te pasa algo que será de Melody y de mi. Sin ustedes yo estoy perdida, yo no tendré jamás la capacidad de ustedes—dijo sollozando, mientras las lágrimas empezaban a correr por sus mejillas.

—No puedo desistir Meredith, debo buscarla y protegerla puede estar en peligro, Perla es la mujer que amo, no podría estar tranquilo con mi conciencia, si me quedo aquí esperando. Lo siento hermanita me cuidaré. Verás que nada malo me pasara—le manifestó abrazándola—quédate tranquila y mejor ayúdame y me dices que disfraz quedaría mejor, ¿Esta braga para hacerme pasar como jardinero? tengo las tijeras para podar o ¿éste pantalón con esta camisa semejante a la ropa que utilizan los empleados del servicio de telefonía?

Meredith se quedó viéndolo aun con sus ojos llorosos y le respondió —No estoy de acuerdo con eso que vas hacer, pero si quieres es entrar a la casa y poder verla, sería recomendable usar el uniforme que usan los empleados del servicio de telefonía, porque tendrás la posibilidad de entrar a la casa con la excusa de revisar las líneas, y necesitaras también un carnet, para que puedas identificarte.

Enseguida su hermano le dijo—Tan tan tan—sacando un credencial con su fotografía que lo identificaba como trabajador de la empresa telefónica y otros objetos, entre ellos una peluca que utilizaría para llevar a cabo su plan.

Su hermana se quedó sorprendida y no pudo evitar interrogarlo— ¿De dónde lo sacaste? ¿Y lo demás?

Matías esbozó una sonrisa y expresó—Anoche mientras dormías, acaso no sabes que tu hermano es el mejor para montajes, programas y hacer parecer real lo que no es. Ya sabes que me apasiona todo lo que tenga que ver con programas, equipos. Y lo demás lo compré, porque creo que voy a utilizarlo para ejecutar mis planes.

—Si lo sé. Y por eso mismo se metieron en ese rollo, donde Macarena quedó atrapada ¿Cómo estará ella? —expresó preocupada.

—Ella está bien, no creo que Valentino sea capaz de hacerle daño, ¿Por qué crees que propuso dejarla como amante a cambio de nuestra libertad? Porque la ama, quiere tenerla cerca, no quiere mandarla a una cárcel y que le hagan daño. Yo siento que él la ama, además ayer se enfrentó a un hombre que la golpeó, por poco lo mata, los amenazó a todos de cortarle la mano si lo volvían hacer. Además intentó acercarse para consolarla y su mirada hacia ella era de ternura, pero Macarena lo despreció.

—Mi hermana es una tonta, porque se empeña en alejarlo, debería mantenerlo a su lado y contarle toda la verdad, él puede protegernos de esa gente. Valentino es muy poderoso en éste país, tiene dinero. Macarena es una boba, diciéndole todo lo que le dice y haciendo lo que hace lo va alejando de ella, y tarde o temprano ese amor se puede convertir en odio y si eso pasa mi hermana no podrá soportar el deseo de venganza de ese hombre, porque así son toda la gente de dinero, así fuimos nosotros, nos creíamos por encima de todos, y nos molestaba que otros quisieran pasarse de listos y hacernos ver como tontos. Solo que las circunstancias cambiaron y hemos madurado. —concluyó Meredith.

—¡Ella no!, ella nunca se ha creído por encima de los demás, ella es excepcional. Y le ha tocado sufrir más que nosotros.

—Pero Rena es fuerte, jamás se dejara vencer por las circunstancias, siempre logra armarse y volver más fuerte—manifestó Maredith.

—Bueno hermanita, me iré, me cambiaré cuando éste llegando a mi destino. Deséame suerte—habló y le dio un beso en la frente, luego arregló la ropa que se iba a llevar para utilizar a sus fines. Y salió de la habitación, se despidió de Rita que estaba en a cocina, quien le ofreció un sándwich, lo tomó del plato sin sentarse y se lo comió en exactamente en tres mordisco.

—¡Por Dios muchacho! Tú no comes, tragas—le dijo Rita

—¿Quieres otro?—interrogó Rita.

—No, no quiero. Gracias voy con premura—En ese mismo momento salió Melody, quien venía ya arreglada para ir al colegio, al verla le dijo con cariño, mientras acudía a abrazarla—¿Cómo está la reina más hermosa de ésta casa?

—Estoy bien—dijo la niña con una sonrisa que no llegó a sus ojos, pero en ese mismo momento una lágrima escapó de sus ojos, se volteó rápidamente y se dirigió a la mesa y se sentó, mientras se apresuraba a limpiarse las lágrimas, pero su hermano la vio y se acercó a la mesa le tomó una mano y con la otra le limpió las lágrimas que empezaron a rodar por sus ojos.

—No llores, pronto vamos a salir de todo esto y vamos a estar felices todos—dijo Matías con voz esperanzada.

—¡Ay Matías! Eso es lo que siempre me había dicho Rena en estos tres años, desde que murió mamá y cada día las cosas han venido empeorando, pienso que no pueden agravarse más, pero aun es posible, han ido de mal en peor, ustedes se metieron en un lío y ahora ni ella está con nosotros, porque ese hombre la tiene chantajeada para no mandarlos presos. Nunca en estos tres años la vi llorar, hasta el día que el tal Valentino vino, él la debe estar haciéndola sufrir, y me siento impotente en no poder ayudarla, a ella que siempre ha hecho todo por nosotros.

Todos se quedaron en absoluto silencio, sin saber que responderle a la niña y ella continúo hablando —Díganme ¿Qué hemos hecho? ¿Y por qué para Macarena, siempre es todo más duro. ¡No es justo! ¡No lo es! —Se levantó de la mesa llorando y corrió a su habitación, Matías corrió tras ella, la tomó del brazo e impidió que se fuera, la abrazó la consoló mientras Melody lloraba y le preguntaba —¿Cómo hace Macarena para hacerse la fuerte? —interrogó a su hermano.

—Macarena está hecha de un material resistente, como mamá, nosotros somos unos llorones como papá—eso le causó risa a la chica.

—Es verdad, ella está hecha aun de un material más resistente que mamá, Rena es el núcleo de esta casa, me moriría si algo le llegase a pasar.

—Nada va a pasarle. Además no sabías que ese chico que vino hizo que se desmoronara porque ella lo ama y creo que él también. Así que nunca pierdas la fe, sabes que con ella se mueve el mundo, con la fe puedes hacer de lo imposible lo posible, y gracias a ella puedes estar seguro de que lograrás lo que esperas, y estar convencido de que lo que ves cambiara para bien. 

《Dentro de poco tiempo todo esto será un simple recuerdo de un pasado doloroso, del cual aprenderemos y nos levantaremos triunfantes como el ave fénix que resurge de sus cenizas—La abrazó nuevamente y así salió del departamento, esperanzado, porque las palabras dichas a su hermana habían servido a doble propósito, para alentarla a ella y para fortalecerse él, porque a veces el pesimismo trataba de golpearlo y derribarlo, pero no lo haría, tenía muchos motivos para avanzar sus hermanas y Perla. Y por ahora iba a ir en su búsqueda y nadie se lo iba a impedir.

*****************************************************

Valentino se levantó temprano, se vistió y como no vio a Macarena ni en la sala ni en la cocina, se dirigió a su habitación, al intentar abrirla estaba cerrada, se preocupó, pero decidió se regresó tomó la llave del panel de llaves, sacó la que correspondía al dormitorio de Macarena, abrió con cuidado, miró a la cama y estaba vacía, sintió que su corazón brincó del susto en su pecho ojeó la habitación y no estaba, salió al balcón y allí la encontró dormida en una silla mecedora, apenas con una bata transparente, se le acercó en silenció, tocó su mejilla y la sintió demasiado fría, tocó sus manos e igual, le tomó el pulso y estaba muy tenue, se asustó sin esperar un minuto más la levantó en sus brazos de la silla con cuidado, abrió la puerta que comunicaba el balcón con la habitación, la acostó en la cama, sacó unas cobijas del closet y la cubrió. Empezó a llamarla pero no respondía, estaba asustado, ¿Cómo se le ocurría pasar la noche en el balcón y con poca ropa? ¿En qué estaba pensando? ¿Acaso quería morir? ¿Tan horrible era para ella estar con él que prefería morir?

Sacudió la cabeza, se recostó de la puerta de closet por unos momentos, mientras sentía que la tristeza lo inundaba, tenía que dejarla ir, tenía rabia con ella, sentía odio pero también la amaba, estaba enloqueciendo, ella lo estaba llevando a un límite que nunca se imaginó estar, él siempre había sido muy centrado, toda su vida había vivido con sus emociones equilibradas, por algo lo llamaban el iceberg, pero Macarena había minado sus reservas y cuando sentía que ese hielo en su interior se derretía, pasaba todo esto.

Salió de la habitación le preparó un té caliente de manzanilla. Y volvió a su habitación, al llegar, estaba temblado, dejó el té a un lado, y se le acercó, puso su cabeza en sus piernas y empezó a acariciarle el rostro. Era tan hermosa, sus facciones eran únicas, su hermoso cabello caía como una cascada. Concéntrate en atenderla Valentino, se regañó, tomó el té le levantó la cabeza y empezó a dárselo poco a poco, ella abrió los ojos y empezó a negar con su cabeza, Valentino mantuvo firme la tasa y le dijo —Debes tomártelo, si no querías hacerlo no debiste irte a dormir a una silla al aire libre, sin siquiera usar un sweater, ni cobija —dijo enojado—tanto me odias qué prefieres morir congelada a seguir siendo mi amante—expresaba mientras sus ojos cambiaban de color producto del enojo.

Y si él estaba enojado, ella lo estaba aún más —Es que ni que no me muera voy a seguir siendo tú amante, no me volveré acostar contigo. Ve y revuélcate con las zorras con quienes estabas anoche y con la que te llenó de pintura. A mí no me tendrás más—terminó con voz ronca.

—Eso crees tú—dijo soberbio con una risa de burla— si apenas te toco y ya te estás derritiendo como gelatina, ¿Quieres que te haga una demostración? —habló retándola.

—No me conoces Valentino, si me obligo a no sentir ¡lo haré!, porque cuando quiera controlo mis emociones, te será difícil volverme a tener—le contestó al reto.

—¡¿En serio?! —preguntó con voz ronca y una risita de suficiencia—probemos entonces—acercó sus labios a los de ella, le rozó los labios con los de él, pero sin sellar el beso, ella se mantenía inmutable, ni siquiera parpadeaba. Valentino la vio y le causó risa su actitud, tomó su mentón y la besó, tomó su labio inferior y lo succionó, y así fue profundizando el beso, introdujo su boca dentro de la de ella, la paladeo mientras se impregnaba de su dulce sabor, él cerró los ojos disfrutando de las deliciosas sensaciones que ella le hacía experimentar. Sin embargo, Macarena en ningún momento respondió al beso ni hizo amago de alejarlo, se quedó estática.

—¿Estás jugando conmigo Macarena? —interrogó el mirándolo intensamente.

—No es un Juego Valentino, esta va ser tu realidad de hoy en adelante. Jamás volveré a ser tuya, si me quieres volver a tener tendrás que hacerlo a la fuerza porque voluntariamente no será—espetó levantándose de la cama y entrando al baño.

Valentino se pasó la mano por sus cabellos y dio un gran suspiro, esta mujer lo iba a enloquecer, sólo quería vengarse por lo que le había hecho el día anterior, reconocía que se había pasado un poco, dejarla insatisfecha cuando estaba a punto de alcanzar su orgasmo, había sido un acto de crueldad y de dominación, pero es que estaba muy molesto con ella, por todo lo que había hecho y sabía que debía cortar por lo sano pero simplemente no podía, no podía alejarse de ella. Y aunque ella había despertado las más maravillosas sensaciones en él, también tenía la capacidad de sacar lo peor de él. Se levantó de la cama y salió con destino a su oficina.

Macarena, se terminó de bañar y vestirse, no estaba muy bien de salud, le dolía la garganta, sus piernas las sentía débil, se tuvo que bañar sosteniéndose de la pared para no caer. Había sido una inconsciente, pero también era cierto que no había sido intencional, ella luego de la discusión con Valentino, se había ido al balcón a pensar lo que iba a ser, no podía darle poder sobre ella, y así estuvo aconsejándose quedándose dormida sin darse cuenta, hasta que sintió que le alzaban la cabeza y le daban de tomar algo al abrir los ojos era él, se había sentido satisfecha con su cara de preocupación y su beso había sido genial, y cuando estaba a punto de ceder, él se rindió a tiempo para su bien, porque a partir de ahora solo le mostraría su máscara de indiferencia.

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