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CAPÍTULO 7. INICIO DE LA VENGANZA

Autor: Jeda Clavo
last update Fecha de publicación: 2020-11-07 03:46:21

Entraron a la sala de reuniones, ya lo estaban esperando los diferentes gerentes de las diversas áreas que conformaban la empresa, informática, administración, recursos humanos, Ingeniería, producción, calidad, comercialización, materiales.

—Buen día. El motivo de ésta reunión es afinar detalles para la fabricación y comercialización de nuestra nueva línea de productoa de belleza Renacer. Pero antes de entrar en el tema, requiero que le realicen a la señorita Ontiveros Duarte, un pequeño esbozo de lo que realiza cada uno de sus departamentos, específicamente las áreas operativas, ella posiblemente sea la nueva secretaria de presidencia. Por favor, ingeniero Armando Dugarte, empiece usted.

—Buen día. Tengo a cargo el Departamento de Ingeniería, el cual comprende varias sub áreas, diseño, análisis, ensayo e investigación y desarrollo. Diseño, en esta área, en base a los requerimientos y necesidades del cliente o de la propia empresa, definimos el tipo de producto, y su finalidad, identificamos las fórmulas a emplear en su fabricación. Después tenemos, el análisis, allí efectuamos cálculos de la estructura de costo y determinamos si el producto cumple con la especificaciones técnicas; seguidamente tenemos la parte de ensayo, donde sometemos el producto a prueba, a los fines de confirmar los dos pasos anteriores, tenemos las parte de investigación y desarrollo donde estudiamos los materiales que se van a usar en los nuevos diseños para incorporarlos a futuros proyectos, modificamos productos para introducir mejoras o reducir costes pero sin afectar la calidad.

—Muy bien Dugarte. Aunque hay algo que debes explicarme después de terminar ésta reunión—indicó—. ¿Está clara señorita Ontiveros o necesita que le expliquen mejor? —expresó en tono de burla valentino.

—Tengo una gran capacidad de comprensión, así la información suministrada no sea muy extensa, señor Pagliuca —pronunció con tirantez.

—Qué bueno que tenga esa capacidad, me será útil de decidir contratarla—. No sé porque le encantaba pullarla es que era muy apergaminada, seria y su rostro a veces no reflejaba expresión alguna—. Señor Ignacio Contreras, usted explique lo relativo a la producción.

—Discúlpeme señor Pagliuca, pero quedé con una duda de lo dicho por el señor Dugarte, ¿Puedo hacerle una pregunta?

—Claro si no entendió algo de lo que dijo, pídale que le aclaré, porque usted debe manejar la información tal y como la manejo yo—Manifestó Valentino.

—No es que no entendí algo, sino más bien quisiera que me explicara ¿Por qué ustedes calculan la estructura de costo? ¿Cómo hacen para introducir mejoras o reducir costes pero sin afectar la calidad? Me parece un tanto contradictorio, porque si introduzco mejoras en un producto eso de por si me llevará a elevar los costos al momento de producción y si modifico el producto para bajar coste, seguro que dejo de emplear un producto necesario, lo que repercutiría en la calidad del mismo ¿O estoy equivocada?—Valentino se quedó observándola con admiración, definitivamente esa chica, era la adecuada para trabajar con él, tenía sus neuronas bien conectadas con su cuerpo y un cuerpo de infarto. Era una mujer bellamente inteligente, no pudo dejar de esbozar una sonrisa, mientras el señor Dugarte le respondía.

—Señorita Ontiveros, lo que ocurre es que nosotros la mayoría de las veces sustituimos ciertos materiales de la misma calidad o agregamos otro cuyos coste no son elevados para optimizar el producto final. Y si es administración quien determina la estructura de costo pero eso lo hace a partir de cada información que suministramos cada una de las áreas involucradas, por lo cual nosotros hacemos nuestro propio análisis de la estructura pero circunscrito sólo a nuestra área y enviamos luego la información a administración.

—¿Y quién determina que esos materiales que se sustituyen tienen la misma calidad? —Interrogó Macarena.

—Eso Señorita Ontiveros, lo indica la Gerencia de Calidad—respondió ya un poco irritado el gerente de ingeniería.

—¿Y cómo hacen ustedes para lograr esa retroalimentación con la gerencia de calidad? —siguió indagando la chica, lo que molestó al señor Dugarte.

—Creo que ésta preguntando mucho, para no tener la seguridad de trabajar en esta empresa—pronunció Dugarte.

—Creo que está equivocado ingeniero. Acabo de decidir que la señorita Némesis Vanessa Ontiveros Duarte, será mi nueva secretaría y puede preguntar lo que sea para el mejor manejo de la empresa—espetó Valentino observándola intensamente, hasta tal punto que Macarena no pudo evitar ruborizarse. Ese Valentino era realmente apuesto, inteligente, creído sí, pero también encantador, sería el hombre perfecto si no fuese su hermano responsable de la muerte de su madre y si no se hubiese congraciado con las autoridades para evitar que su hermano fuese imputado, cerró los ojos y sintió su corazón encogerse. No podía olvidar cual era su propósito dentro de la cosmética Plagliuca.

—Bueno, esperemos que el gerente de calidad exponga las funciones del departamento que preside, si luego de ello hay duda, responderé su interrogante con la mayor disposición.

Valentino se dio cuenta de nerviosismo del ingeniero, él tenía sus sospechas respecto a dicha situación, y sabía que había tras de ello, pero le causaba una grata sorpresa que Vanessa con sólo escuchar una exposición, se haya percatado de esa desavenencia, eso decía muy bien de sus habilidades.

—Juan Benavides, es tú turno—dijo Valentino.

Tomó la palabra Benavides —Buen día. Yo soy el gerente del Departamento de de Producción, tenemos a cargo fabricar el producto, de conformidad con las especificaciones que nos da el Departamento de Ingeniería y de acuerdo a la cantidad, calidad y plazo que ellos nos definan, por suouesto considerando los costos establecidos. Tenemos cuatro sub departamentos, Ingeniería de Producción, fabricación, control de producción y mantenimiento. —Siguió expresando cada una de las funciones que desempeñaban los diferentes departamentos que la conformaba.

—Muy bien Benavides. Ahora es su turno señor Contreras.—manifestó Valentino.

—Buen día. En la parte de Calidad, luego que se cumple con el procedimiento de ingeniería, ellos no notifican los tipos de materiales, las especificaciones del producto y allí entran nuestros dos departamento Ingeniería de Calidad, donde se define los procedimientos a seguir para determinar la calidad y el control de calidad propiamente dicho, donde realizamos los controles y verificaciones oportunas sobre las materias primas, productos en curso y productos—Expuso el señor Contreras.

—¿Eso significa que ustedes verifican que el material por el que están sustituyendo sea de la misma calidad de los materiales sustituidos pero sin agregar coste o desmejorar la calidad del producto final? —preguntó Macarena.

—Regularmente lo hacemos, pero hace una semana el señor Dugarte creó un sub departamento de Calidad dentro del departamento de ingeniería—respondió Contreras, aflojando su corbata.

—¿Quién autorizó la modificación de la estructura de ese departamento? —preguntó Valentino, serio.

—Todo está perfectamente creado de acuerdo a las normas de la empresa Valentino—expresó Dugarte.

—¡Ah sí! ¿Según tú Dugarte cuales son los criterios que utilizaron y que están ajustados a los parámetros previstos por la empresa? —dijo apenas conteniendo el enojo.

—Yo conversé con el gerente de recursos humanos y el autorizó el cambio de estructura—espetó Dugarte.

Valentino que regularmente trataba de controlar su carácter porque cuando perdía los estribos ni él mismo se soportaba, dio un fuerte golpe al escritorio, todos saltaron menos Vanessa y le dijo al gerente de ingeniería con su cara roja de la cólera—¿Por qué carajo toman atribuciones sin consultarme?

—Usted estaba haciendo unas negociaciones en Panamá y era urgente crear esa estructura dentro de mi departamento, por eso lo hicimos—pronunció nervioso.

—Voy a aclararte varios puntos para que los proceses y lo tengas claro, no sé si lo haces por tú propia ignorancia o porque confías que la mía la tenga en exceso, primero soy el Presidente de Cosmética Pagliuca, y así seas confidente, amigo y casi hermano de mi padre, estás subordinado a mí, segundo, acá no puede cambiarse de estructura si no lo autorizo yo, tercero, ese sub departamento es innecesario, porque ya existe una Gerencia de Calidad y cuarto al salir de ésta reunión quiero su renuncia en mi escritorio, salga de inmediato de ésta sala—dijo con furia.

—Pero Valentino, por favor—expresó Dugarte.

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—¡Fuera!, no quiero oírlo—el ingeniero salió cabizbajo, pero enseguida pensó en llamar a Gian Valentino para que intercediera por él. Mientras en la reunión todos se quedaron callados porque sabían que cuando el joven tomaba una decisión era firme e implacable—Y usted señor Contreras, espere una amonestación, porque su deber para conmigo le exigía, que debía notificarme de inmediato cuando tuvo conocimiento de lo que había hecho Dugarte, el control de calidad está separado de ingeniería precisamente para evitar que éste departamento manipule resultados a su antojo y que repercuta en la calidad del producto. Si a usted le parece que no tiene la capacidad de hacer su trabajo, con gusto le recibo la renuncia—manifestó con un duro semblante, su quijada apretada, reflejando enojo. Luego continuo con las exposiciones—Señora Daniela Esqueda, exponga lo relacionado a su gerencia.

—Gracias señor. Efectivamente mi gerencia es la de materiales, nosotros recibimos y almacenamos los materiales que se utilizarán para la fabricación del producto. Y embalamos y enviamos el producto final a nuestros clientes. Tenemos tres departamentos Compras, almacenes, recepción y expediciones. —Siguió exponiendo sus funciones explicando de manera sucinta cada una de ellas.

Posterior a la exposición de la señora Esqueda, le correspondió a la Gerencia de Comercialización, cuyo departamento también lo presidía una mujer Kenia Barrios. Quien expuso las funciones de su departamento. Luego iniciaron las conversaciones respecto a la línea Renecer, mandaron a buscar el segundo al mando en el Departamento de Ingeniería y definieron líneas de acción. Salieron de la reunión a las cuatro de la tarde. A esa hora fue que vinieron almorzar, la empresa le suministró la comida, si algo tenía Valentino Pagliuca era que cuando estaba trabajando se olvidaba de comida, de bebida, se centraba exclusivamente en las labores de la empresa.

Al salir le dijo a Vanessa —Quiero un informe de todo lo sucedido en la reunión y lo quiero en mi escritorio más tardar a las cinco de la tarde. Y espero hayas enviado las comunicaciones de la mañana a los diferentes destinatarios. Y te recuerdo que aquí tienes hora de entrada más no de salida, espero que a las cuatro de la tarde no te del síndrome de asfixia dentro de la empresa—pronunció serio, mientras se encerraba en su oficina.

—¡Imbécil! — espetó Macarena sentada en su escritorio sin poner atención a lo que la rodeaba— “espero que a las cuatro de la tarde no te del síndrome de asfixia dentro de la empresa” —dijo mofándose de él, con tan mala suerte que Valentino había salido de su oficina y la observó, pero le causó risa su actitud parecía una niña. 

Ella lo desconcertaba, había momentos que daba indicios de una madurez sorprendente y otras que parecía una niña belicosa, la había observado dos veces bajo esa luz.

—¿Me está mofando Némesis? —dijo con su ceja derecha levantada y un atisbo de burla en su boca.

Al escucharlo se puso nerviosa—Para nada no acostumbro hacerle bulling a las personas —dijo con seriedad, que si él no la hubiese visto claramente, pensaría que era inocente.

—Escuché mal entonces, seguro estaré enloqueciendo, viendo y oyendo cosas que no son ¿Verdad Némesis?—dijo suspicazmente.

—Lo más probable es que sí—dijo y siguió trabajando. Se desocupó a las seis de la tarde, entregó el informe exactamente a la hora que se lo había pedido, imprimió las comunicaciones, lo puso a firmar, las escaneo, las envió por correo y preparó la valija, dejándola lista para que temprano correspondencia las enviara. Se despidió salió de prisa y se fue lo más rápido que pudo para las clases de la universidad, llegó media hora pasada de las seis.

Al entrar a la clase de Balances de Materia y Energía, el único puesto disponible era al lado de Octavio, lo ignoró, se sentó y prestó atención a la clase, hasta que al final la profesora indicó, —Jóvenes, el trabajo y las exposiciones del mismo que he asignado son para la próxima clases, si coloqué en pareja la actividad es para que ambos participen en su elaboración.

Macarena se levantó con rapidez—Disculpe profesora Patiño, llegué tarde ¿Con quién haré la asignación? —interrogó Macarena.

—Señorita Mendoza, ya usted tiene pareja para la actividad es el señor Montero.

—Disculpe profesora, pero no puedo trabajar con ese señor—dijo en tono gélido.

—Pues lo lamento jovencita, acá no estoy para complacer a los alumnos, sus diferencias déjenlas fuera del aula de clase.

—Precisamente por eso le estoy pidiendo que reconsidere dejarme con él, porque el trabajo no va a realizarse en clases, sino en casa así la discusión sea aquí, pero yo no pienso trabajar con él, prefiero hacerlo sola—Todos los estudiantes se aglomeraros mientras ella discutía.

—Lo lamento por usted—pronunció la profesora—no acepto trabajo individual ni cambio de equipo, usted porque viene de una universidad privada, piensa que va a venir aquí a imponer sus condiciones de niña de mamá y papá.

Al escuchar eso Macarena se llenó de cólera para su mala suerte, es la única emoción que se permitía expresar y sin pensar un solo momento le dijo —¡cállese! —espetó tratándo de controlarse,—le prohíbo que me juzgue y hable de mi vida sin saber, no es bueno hablar de lo que no se conoce—concluyó rechinando sus dientes.

—Es usted una niñita altanera, salgase de mi aula de inmediato, si no lo hace usted, entonces me retiraré yo, y colocaré clase vista. ¿Usted dirá que hará? —Le expresó cruzándose de brazos, mientras la miraba con enojo.

Macarena no se quedó atrás y se quedó mirándola sin siquiera parpadear, retándola con la mirada y luego le dijo —Es usted una mujer injusta, que abusa de su autoridad, si me salgo es por no perjudicar a mis compañeros, no crea que es por respeto a usted, porque en verdad lo único que me inspira es lástima por creerse dueña de la verdad por estar sentada allí. —pronunció saliendo del salón.

Octavio salió a buscarla y la tomó por el brazo. Macarena le dijo—¡Suéltame! Tu contacto me repugna, eres realmente asqueroso, te dije claramente que no quería verte, no debiste incluirme en tú grupo, ¿No puedes entender que para mí eres un cero a la izquierda? eres la nada.—Manifestó en voz baja.

—Macarena yo te amo, por favor ¡perdóname!, estoy dispuesto hacer lo que sea por ti. Eres la mujer de mi vida, sueño todos los días contigo, con tus labios dulces como mango hilacha, con tu piel…—Ella lo interrumpió molesta.

—Octavio,  ¡vete al diablo! —le dijo con una calma sorprendente—eres un poco hombre, con falta de carácter y personalidad, no me gustan las personas que se dejan llevar como la veleta al viento. Así que apártate de mí y si quieres a una Mendoza, anda, ve y síguete follándote a mi hermana y a mí déjame en paz.

Se alejó de Octavio, quedándose él pensativo mientras se decía “No te desharás de mí, tarde o temprano vas a ser mía Macarena, porque no estoy dispuesto a perderte, no me importa lo que tenga que hacer para lograrlo, así sea a la fuerza, pero no vas a escapar de mí”.

Entre tanto Macarena se fue al cafetín pidió un late vainilla y un sandwich y se sentó tranquilamente a comer, mientras sus pensamientos volaban al tipo de ojos marrones que había dejado en la oficina, y su mente empezó a imaginarse muchas incoherencias, a lo que ella desechó todo y se dijo: “Macarena por favor, con Valentino solo tienes cuentas pendientes, no quieras involucrarte más allá d eso. Así que no involucres sentimientos porque terminarás perdierndo el control."

Al terminar la clase, salió para su apartamento, llegó casi a las once de la noche, cuando entró  todo estaba correctamente impecable, su comida servida y ya sus ocupantes descansaban, comió, se bañó y apenas posó su cabeza en la almohada, se quedó dormida como consecuencia del cansado día que había tenido.

Así fueron pasando los días, semanas hasta cumplirse tres meses de estar trabajando dentro de las empresas Pagliuca, se había ganado la confianza de todos los gerentes y por supuesto de su jefe directo, quien estaba encantado con ella, aunque algunas veces soltaba frases como si tuviera alguna sospecha sobre ella, cuando eso pasaba no podía evitar ponerse un poco nerviosa, pero luego pensaba que él simplemente lo decía por mera casualidad, para ver su reacción, porque era de naturaleza desconfiada igual que ella, de tener alguna sospecha ya hubiese abordado el problema de frente, porque por el poco tiempo que lo tenía conociendo sabía que no era un hombre paciente, además de que encaraba los inconvenientes antes que se hicieran más grandes, por lo cual no tenía nada que temer ¿o sí?

“A cada día le bastan sus temores, y no hay por qué anticipar los de mañana.” Charles Péguy.    

 

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